El saldo del primer año de la segunda administración de Donald Trump como Presidente de Estados Unidos es negativo en materia agroalimentaria para México pues se mantiene la incertidumbre en granos, existe presión arancelaria y alta volatilidad en la economía del sector, consideró Álvaro López Ríos, Secretario General de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas.
“Creo que Estados Unidos se consolida en México como el principal exportador de alimentos y coloca a nuestro país en condiciones de inseguridad alimentaria merced a que el gobierno mexicano no invierte suficiente presupuesto y no hay programas de apoyo a la producción nacional para producir más y ser más competitivos, esto sin lugar a dudas que nos pone en condición vulnerable”, precisó.
Destaco revisar el Plan México y cambiar el rumbo en sectores estratégicos como es el agroalimentario a fin de recuperar la autosuficiencia y soberanía alimentaria.
Señaló que el panorama para 2026 es de inseguridad alimentaria en México ante la elevada importación de granos básicos de Estados Unidos y una caída en la actividad primaria de (-)7.0% en noviembre de 2025 de acuerdo a la evolución del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) del INEGI, precisó el dirigente de la UNTA.
“Donald Trump ha mantenido la amenaza de aranceles como herramienta de presión constante como en el caso del jitomate mexicano (17% mencionado en julio 2025) y la imposición de aranceles del 25% a productos generales afectando la relación comercial.” Indicó.
El dirigente de la UNTA expreso que
mientras el campo mexicano enfrenta retos de financiamiento en 2026, el gobierno de Donald Trump inyectó cerca de 78 mil millones de dólares a sus agricultores a finales de 2025 por lo que para este año existe una asimetría competitiva mayor.
De ese monto antes citado, dijo, 12 mil millones de dólares pertenecen a un nuevo programa dirigido a agricultores afectados por disrupciones del mercado que anunció el Departamento de Agricultura de EU (USDA, por sus siglas en inglés).
“Ante esta situación está clara la diferencia de la estrategia entre ambas naciones ya que Estados Unidos tiene por objetivo ser un puente financiero frente a las adversidades estructurales y México sólo subsidia con fines asistencialistas y electorales.” Concluyó.








