La Catedral Basílica Menor de Colima podría recibir las reliquias de San Juan Pablo II durante la última semana de septiembre, según lo informó el rector del templo, Osiris Juan Pablo Aguilar Castañeda.
En entrevista, el sacerdote explicó que ya se están realizando los trámites necesarios para que una reliquia del querido santo específicamente un trozo de su cabello pueda permanecer unos días en la catedral. Destacó que esta iniciativa surge por el gran cariño y devoción que la comunidad tiene hacia San Juan Pablo II.
“Estamos trabajando en encuadrar la agenda para que esta visita se concrete, y así podamos venerarlo desde aquí, desde la catedral”, expresó Aguilar Castañeda.
Mencionó que en este mes de septiembre diversas reliquias estarán peregrinando por la región, especialmente en el municipio de Comala, desde donde se gestionan directamente con la Arquidiócesis de Guadalajara, que funge como contacto principal. En este contexto, se ha solicitado específicamente que la reliquia de San Juan Pablo II pueda permanecer en la Catedral de Colima.
El rector recordó que esta no sería la primera ocasión en que las reliquias del papa polaco visitan la diócesis. La vez anterior fue en el periodo previo a su canonización, cuando una reliquia de su sangre recorrió distintos puntos, entrando por Tecalitlán y llegando hasta la Catedral, lo que generó una significativa manifestación de fe entre los fieles.
Asimismo, resaltó que el pasado fin de semana se tuvo la visita de las reliquias de segundo grado de San José Sánchez del Río, un joven mártir originario de Sahuayo, Michoacán. En esta ocasión, se exhibió una parte de la tela de su camisa. El sacerdote recordó que “San Josecito”, como se le conoce cariñosamente, fue fusilado a los 13 años durante la persecución cristera, y es ampliamente venerado en la región.
Finalmente, Aguilar Castañeda mencionó que así como Sahuayo cuenta con San José Sánchez del Río como referente de fe, Colima también tiene a su propio santo diocesano: el padre San Miguel de la Mora. Ambos forman parte del grupo de mártires canonizados por su firmeza en la fe durante tiempos de persecución religiosa. Según el rector, la presencia de reliquias en la comunidad fortalece la espiritualidad y motiva a los creyentes a seguir el ejemplo de estos santos.








